- Yanisbel Marquez Alonso
- 2 ago
- 3 Min. de lectura
“Me siento cansad@, y ni siquiera sé por qué; voy en piloto automático, solo sobrevivo el día; estoy aquí, pero no estoy.”
¿Te has sorprendido pensando así últimamente? ¿Cuántas veces te ha pasado que llegas a un lugar y no recuerdas cómo llegaste? ¿O que te encuentras haciendo cosas en modo automático, mientras tu mente ya va por la lista del supermercado, los pendientes del trabajo y la conversación que aun no tienes con esa persona? Si es así, no estás sol@.
Cada vez más personas llegan a consulta con esta sensación de vivir corriendo detrás de la vida, con la cabeza llena de pendientes y el corazón en modo pausa.
Vivir así puede parecer funcional, pero tiene un costo: nos desconecta de la vida real, del presente, de nosotr@s mism@s. En esta entrada quiero invitarte a reconocer si estás viviendo en piloto automático... y qué hacer para comenzar a frenar.

🚗 ¿Qué es el piloto automático emocional y mental?
El "piloto automático" no es solo una frase cliché. Es un mecanismo psicológico real: nuestro cerebro, para ahorrar energía, crea rutas mentales preestablecidas que nos hacen actuar sin pensar demasiado.
Eso está bien cuando hablamos de cepillarse los dientes o manejar por el mismo camino todos los días. Pero... ¿qué pasa cuando también respondemos a nuestros hijos, parejas, colegas o incluso a nosotros mismos desde esa misma desconexión?
El piloto automático emocional es vivir sin habitar lo que sentimos.
En consulta, suelo escuchar frases como:
“No sé en qué momento pasó la semana.”
“Me río, trabajo, funciono... pero por dentro estoy apagad@.”
Y aquí surge la paradoja: nuestra mente corre, pero no nos lleva a ningún lugar que realmente importe.
🌀 ¿Por qué ocurre esto?
Vivimos en una cultura que premia la productividad más que el bienestar. Se espera que rindas, sonrías, cumplas, y si te alcanza el tiempo, descanses. Pero ¿y si el problema no es falta de tiempo, sino de pausa consciente?
Cuando no nos damos espacios para conectar con lo que sentimos, nuestro cuerpo lo hace por nosotros: insomnio, fatiga crónica, ansiedad, irritabilidad, incluso dolores físicos que no tienen causa médica.
🔍 ¿Cómo frenar el piloto automático emocional?
Aquí te dejo algunas claves simples pero útiles para comenzar:
1. Haz “check-in” emocional diario
Pregúntate al menos una vez al día: ¿Cómo estoy realmente? No cómo deberías estar, sino cómo estás. Puedes escribirlo, decirlo en voz alta o simplemente pensarlo con honestidad.
2. Respira con intención
Sí, suena básico. Pero respirar de verdad (no solo sobrevivir al aire) es un ancla poderosa al presente. Prueba esto ahora mismo: Inhala profundo contando hasta 4, retén 2 segundos, exhala en 6. Repite 3 veces.
3. Rompe una rutina pequeña
Cambia el orden del desayuno, camina por otra calle, escucha una canción distinta. Lo nuevo despierta a tu mente dormida.
4. Ponle nombre al cansancio
No es lo mismo estar agotad@ emocionalmente, que desmotivad@, que ansios@. Cuando pones nombre, recuperas poder sobre eso que te habita.
5. Busca espacios que te devuelvan a ti
Conversaciones honestas, tiempo sin pantallas, oración, terapia, arte, lectura. Encuentra tu “lugar seguro” y visítalo seguido.
6. Agradece: el agradecimiento es un ancla poderosa al presente.
🌿 Cerrar los ojos no es rendirse, es elegir ver hacia adentro
Frenar el piloto automático emocional no es detener tu vida, es volver a tomar el volante con conciencia. No se trata de vivir lento, sino de vivir presente. Porque la mente puede correr, pero tu alma merece caminar contigo.
🌱 Frenar también es avanzar.
Si te interesa este tema, también puedes leer: La ansiedad es la mente yendo más rápido que la vida
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